Hoy he ido al hospital a conocer a mi primer sobrino, Diego. Nació ayer, al mediodía, cuando empieza a apretar el hambre. Inevitablemente, al leer el salmo de hoy he pensado en él. Son cosas muy hermosas las que el Señor le dice hoy a Diego y, por añadidura, a todos nosotros: “eres príncipe, sacerdote eterno… Yo te engendré…”.
Diego es querido de Dios, querido por Dios. Fruto del amor de sus padres y testimonio de que el amor es creador, traspasa los límites, desborda los proyectos. Mi oración de hoy es Diego, príncipe llamado a servir, a amar, a ser, a partirse, a compartirse, a ser feliz. Ojalá que nunca se olvide del salmo que hoy el Padre le dedica tan amorosamente…
Un abrazo fraterno
Etiquetas: Amor, límites, nacimiento, padres, príncipe, proyectos, querido, sacerdote
Viernes, 16 Mayo - 2008 a las 1:35 am |
¡¡¡Enhorabuena, tio!!! (otro título más)
Qué riquiños los peques, madre. Álvaro e Inés ya tienen juguete, y los tios Esther and Santi también.
Un besazo desde La Rioja.
Martes, 3 Junio - 2008 a las 5:06 pm |
Songbird says : I absolutely agree with this !