Podía haber utilizado “pobre”, o “miserable”, o “desgraciada”, o “turbada” o “enferma” pero utilizó SENCILLA. Nuestro diccionario dice que la palabra “sencilla” significa, entre otras cosas: sin doblez ni engaño, que no tiene artificio ni composición, que carece de ostentación y adornos, ingenua en el trato…
A veces nos preguntamos por qué es tan difícil conocer la voluntad de Dios y puede que la respuesta esté en esta Palabra de hoy. ¿Soy sencillo? No lo creo. A veces soy demasiado complicado hasta para Dios. El problema está en mi, no en Él. Estamos en sintonías diferentes y no acabo de escuchar con claridad. Es tiempo de purificarse…
Un abrazo fraterno









Hola, Santi.
Acabo de dar con tu blog. Me ha gustado mucho. Tiene mucho mérito y es muy hermoso escribir a diario un comentario personal a la luz de la Palabra del día.
Permíteme que te incluya como enlace en mi blog. Un abrazo de paz!