No soy diamante, soy barro. Y no por ello soy menos precioso a los ojos de Dios. Me gusta más esta imagen del barro que la del diamante. No soy tan duro. Me rompo fácilmente, me agrieto sin dificultad. Soy frágil, ¿por qué he intentado tanto tiempo aparentar lo contrario? Fragilidad no es lo mismo que debilidad. Ser frágil me ayuda a volver a mi alfarero y a dejarme recomponer.
El barro es moldeable, manejable. Un poquito de
agua y se emblandece, se deja hacer. No presenta dificultades ante las manos de aquel que sabe qué quiere hacer con él. Quiero seguir en ese camino de ser barro y seguirme dejándome moldear por Dios, por mis hermanos, por mi mujer… No es sinónimo de debilidad. Sólo si me dejo moldear llegaré a ser aquello para lo que estoy hecho y llegaré a ser bello de verdad.
Un abrazo fraterno









Como vasija de barro…así me siento.Con el deseo de que unas manos amorosas acaricien mi barro y vayan dando forma a lo que soy y sueño. Gracias Santi por compartir la Palabra co tu palabra. Me ayuda mucho, visito tu página a menudo, y no quería dejar pasar un día más sin agradecételo. Un saludo,
TeSs
Ser barro es lo mas bello que le puede pasar al ser humano u ser mildeado por las manos de nuestro Senor es lo mas inmensamente
maravilloso que te puede suceder en este diario caminar de la vida.
Estupendo lo que he leido hoy.
es lo mas grande q puede sentir un ser humano q el señor nuestro,quien nos creo nos vuelva a moldear.a su gusto y antojo.y ser una nueva criatura.en las manos de uestro señor señor.
Cuanta misericordia,paciencia,amor,hay en El alfarero,que nunca desecho el barro a pesar que se hecho a perder en sus manos,sino que le dio otra forma segun le parecio MEJOR hacerla. Gracias Señor,te amo.