Puede sonar un poco extraño eso de que “a quien tiene se le dará pero al que no tiene se le quitará hasta lo que tiene”. Jesús no está hablando de cosas ni de dinero ni de ropas ni de avalorios… Está hablando de dones, de gérmenes de Reino, de armas de luz.

Tal vez la lucha por el Reino es la que más riesgos obliga a tomar. Te expones al máximo. Te la juegas sin posibilidad de marcha atrás. Pero el Padre nos pide que pongamos en juego aquello que hemos recibido, cada uno lo suyo, cada uno jugando sus cartas. Nadie tiene que querer ser lo que no es o pretender hacer aquello que no se le pide. Lo que se me pide ES QUE CONSTRUYA ECHANDO A LA MESA EL 100% DE MIS CARTAS.

Y se nos promete la victoria. ¿Nos creemos la Palabra, la promesa? ¿Entonces por qué calculo tanto?

Un abrazo fraterno