Qué bonito es esto que nos dice la Palabra hoy sobre la manera en la que los padres debemos actuar con nuestros hijos: “Padres, vosotros no exasperéis a vuestros hijos; criadlos educándolos y corrigiéndolos como haría el Señor.”  Esa última parte de la frase es la que me parece clave: al estilo de Jesús. Así debe de ser la educación y el trato con nuestros hijos: al estilo de Jesús. Esa es la manera de meter menos la pata, ese debe ser el objetivo al que tender. No es posible querer ser testigo de Jesús y no actúar así con tus propios hijos.

Hay mucho que aprender.

Un abrazo fraterno