Como la tierra no era profunda (Marcos 4,1-20)

Sin tierra profunda no hay siembra que valga. Es algo constatable. Parece que la semilla llegó a buen puerto pero finalmente se sale y se pierde.

Tengo que claro que uno de los principales esfuerzos a hacer no es tanto sembrar como ayudar a que las tierras tengan la profundidad suficiente para recibirla adecuadamente. Empezando por mi, muy dado a consumir experiencias y no siendo traspasado por algunas de ellas. He mejorado mucho en este campo y he aumentado mi silencio interior y mi capacidad de sana soledad interior y exterior.

A veces nos pensamos que las cosas deben hacer mella y no entendemos por qué la gente es tan volátil. Bueno, aquí está la respuesta. Tierras poco profundas… y eso no depende de Dios ni de hablar mucho de él… Eso tiene relación con el crecimiento personal, la madurez y la capacidad para conectar con uno mismo y sus emociones.

Un abrazo fraterno

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s