El Señor me sostiene (Salmo 3)

Ayer domingo ya nos encontramos con unas lecturas tremendas. Yo las escuché como dirigidas a mi, como casi siempre. Ayer especialmente. Y hoy volvemos. Resuena y resuena este “el Señor me sostiene” del salmo. Con un David en problemas en la primera lectura, arrinconado y cuestionado por parte de los suyos, y con un poseido al que Jesús devuelve a la vida como quien dice.

El Señor me sostiene. Aunque parezca que el mundo me arrincona. Aunque parezca que no voy a dar más. Aunque parezca que mi vida la manejan muchos “espíritus”: el tiempo, el trabajo, el cansancio, los contratiempos del día a día… El Señor me sostiene. Lo creo firmemente.

A veces me paro y me comería el mundo y llevaría a cabo mis más ilusionantes proyectos. Al momento me entran todos los miedos del mundo y me cuestiono y pongo en duda mi determinación y le doy un aire de irresponsabilidad. Pero al momento me pregunto: ¿es el miedo el que me hace pensar esto o la sana prudencia? ¿Sí o no? ¿Qué hacer? Y me carcome este dudar… Supongo que es parte de la lucha.

La clave la daba ayer S. Pablo: AMOR. Y que venga lo que Dios quiera. Él conoce a quien ha elegido y a ése lo sostiene.

Un abrazo fraterno

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Un comentario en “El Señor me sostiene (Salmo 3)

  1. Me había quedado en la entrada del 18 de diciembre, el día que cambié tu link en blog de mi barrio para identificarte como Santi. Me equivoqué y en vez de enlazar el blog enlacé la entrada. Me parecía raro que no actualizaras pero como han pasado las Navidades y sabía que estabais fuera.
    Como verás soy un desastre, tendría que asistir a padres enredados, ¡lástima que esteis tan lejos!.

    A mi me asalta el miedo muchas noches, insisto en recordar en esos momentos de que la vida es un milagro y que Cuando hacemos esos planes en los que vemos que Dios nos lleva de la mano todo encaja, en los que diseñamos nosotros con tiralíneas muchas veces no cuadra nada.
    Distinguir entre miedo y prudencia, entre fortaleza y temeridad, es difícil y fácil a la vez. la valentía cuesta, la temeridad sale sola. Lei hace unos meses unas conferencias muy buenas sobre la fortaleza que hubo el año pasado en Burgos.
    Un abrazo

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