Hoy brillan más estrellas en Compostela

Hoy es la festividad de Santiago Apóstol, fiesta grande en Galicia, en España y, también, en mi familia. Hoy son preciosas las lecturas del día pero soy incapaz de orar con ellas. La cabeza y el corazón se me escapan continuamente a Compostela. La tragedia de ayer, el accidente ferroviario a la entrada de la ciudad, es de unas dimensiones tremendas. La cifra de fallecidos es muy elevada. El número de familias a las que ayer les ha cambiado la vida es numeroso. Me uní en oración con la Iglesia por todos ellos desde el primer momento. Es lo poco, y lo mucho, que puedo hacer.

catedral_santiago_t1500818

El Apóstol, por contra, hizo mucho más. Cuentan que ayer hubo testigos que lo vieron haciendo cola para donar sangre, entre la gente, vestido de caminante, como tú y como yo. Otros afirman haberlo visto en las vías, atareado en la ayuda rápida de los primeros instantes tras el accidente. Llevaba mantas y agua, cargaba con heridos y bendecía a los fallecidos, entre el humo, el fuego, las lágrimas y los sollozos. Hay gente que dice haberlo visto vestido de bombero, de policía, de enfermero, de médico de vacaciones que, sin pensárselo dos veces, se personó en el hospital Clínico para ayudar en lo que hiciera falta…

Compostela es una puerta al cielo y ayer noche, hoy, lo es más que nunca. A Compostela llegan caminantes doloridos, destrozados, de distintas edades, razas, colores y condiciones. Caminantes que han empezado más adelante o más atrás, que llevan más o menos tiempo caminando. No hay distinción. Compostela es, a la postre, un campo de estrellas para todos ellos. Hoy, hay más estrellas en el cielo compostelano. La Puerta Santa de la Catedral es hoy más santa que nunca. El abrazo al Apóstol hoy es abajo, en los bancos. Santiago baja por su propio pie a consolar a los afligidos, a los que sufren. Hoy hay decenas de tumbas frente a las que rezar donde el Señor Jesús está presente. Hoy el Monte do Gozo tiene más sentido que nunca, pues desde allí se vislumbra Aquel donde hemos de poner toda nuestra esperanza, todos nuestros anhelos.

El Camino es absolutamente imprevisible. Lo sabemos bien los que hemos caminado sus senderos. Hay que estar preparado y velar con fe. Por muy duro que suene, no sabemos ninguno qué día va a ser el último de nuestra vida. No sabemos cuándo podremos perder a un hijo, a una madre, o a un esposo, o a un amigo. Abracémonos, querámonos, besémonos, cuidémonos. Mañana, la etapa puede ser durísima, incluso mandarnos a casa.

Hoxe chove en Santiago. Son as bágoas de tódolos que choramos preto das familias rotas. Hoxe chove en Santiago, son as bágoas do mesmo Deus que, triste, está xa dando a benvida ó ceo ós que nos deixaron.

Unha forte aperta fraterna

 

Anuncios

2 comentarios en “Hoy brillan más estrellas en Compostela

  1. Santi, precioso lo que has escrito. Un digno homenaje a las víctimas. Hoy, más que nunca, hay que tener fe y enviarnos todos un abrazo fraterno. Descansen en Paz y en la Eternidad.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s