Leo el Evangelio de hoy y me quedo perplejo al leer “el que me envió es veraz, y yo comunico al mundo lo que he aprendido de él”… Está claro. ¿Para qué le seguimos dando tantas vueltas? Se trata de comunicar lo que hemos aprendido de Dios, como Jesús. Esto tiene muchísimo calado a la luz del reciente #iCongreso.

Comunicar lo aprendido de Dios tiene, sin duda, un matiz tremendamente personal, experiencial… Quién no se encuentre con Dios y aprenda día a día de Él, difícilmente será un buen #iMisionero. Es el testimonio de mi encuentro con el Padre lo que se me pide comunicar. Cada uno el suyo.

¿Qué llevo yo aprendido de Dios?

1. Vivir en confianza y despreocupadamente. Y se vive muy bien, sabiendo que mi vida está manos del que más me ama; sabiendo que mi guardián nunca duerme y que no permitirá que resbale mi pie.

2. Que debo amarle y descubrirle en cada persona, en cada pieza de la Iglesia. Que cuánto más conozca y ame de esta Iglesia nuestra, tan diversa, más conoceré y amaré a Dios.

3. La alegría es la sintomatología de la gracia. Cuando falta… algo falla.

4. Que soy grande y pequeño. Que el Señor espera de mí lo mejor y que, sin Él, poco puedo conseguir.

Comuniquemos lo aprendido de Dios. Sin cansarnos. Y su fuerza será grande…

oleo