El Señor me corteja y yo me dejo. No ofrezco resistencia. Me dejo engatusar. Él sabe lo que me gusta. Su dulzura y su calor lo empapan todo. Estoy enamorado y este amor me abrasa. No hay rincón donde no le vea a Él. No hay segundo que no le eche de menos. No hay instante donde no piense en Él.