¿Desde cuándo existe el plan de Dios para mí? No suelo pensarlo. No caigo en la cuenta de que los tiempos del Señor son otros y de que sus planes pueden estarse preparando varias generaciones antes. Es flipante ¿no?

Dios actúa en mí desde tiempo inmemorial. Dios ha soñado conmigo hace muuuuucho. Y mis antepasados son colaboradores necesarios para que lo que Dios quiera hacer conmigo, pueda suceder.

Como padre, dándome cuenta de esto, la responsabilidad es tremenda: no ser impedimento para que el Señor cumpla lo previsto con mis hijos. A la escucha siempre.

Un abrazo fraterno