Hay días en los que cuesta entenderte, Padre

Tremendamente complicado se me hace hoy rezar con las lecturas del día. Hay días que, bien porque la Palabra se hace más árida, bien porque uno no está igual de «sintonizado», se hace más complicado entender lo que el Padre nos quiere decir. Hay días que amanecen grises. Hoy es uno de ellos. Así queSigue leyendo «Hay días en los que cuesta entenderte, Padre»

Un sólo sitio, varias experiencias

El próximo lunes arranca una nueva etapa en la historia de este blog que, sin darse uno ni cuenta, tiene ya unos cuantos años. La idea que tengo es centralizar aquí mi reflexión en torno a tres grandes categorías, que son las que podéis encontrar en el menú principal. ORACIÓN – El plan es compartirSigue leyendo «Un sólo sitio, varias experiencias»

Me presento ante Ti. No hay más. (Lucas 11, 29-32)

Hoy no soy capaz de sacar nada de las lecturas. Es lo que tiene. Hay días en los que sólo puedo presentarme ante el Señor y decirle: «Señor, hoy, que tu Palabra nada me dice, me presento ante Ti humilde, necesitado de ti y de tu Amor». No hay mucho más. No me preocupa. EnSigue leyendo «Me presento ante Ti. No hay más. (Lucas 11, 29-32)»

Recogido y admirado (Lucas 11, 15-26)

Hoy me postro de rodillas ante el Señor y me pongo delante de Él sin ser capaz de interiorizar adecuadamente la Palabra. El Evangelio se me hace tan difícil… misterioso… Lo acojo desde mi pequeñez y le pido a Dios que, el mero hecho de leer la Palabra, haga luz en mi oscuridad. Desde queSigue leyendo «Recogido y admirado (Lucas 11, 15-26)»

Un papá que ama. Un papá que sufre. (Lucas 11, 5-13)

Ayer mi hijo mayor trajo una nota del profesor. Había tenido un día regular en clase. Falta de atención, poca concentración… Uno, como padre, intenta darle la importancia justa y, como conozco a mi hijo, intento que la balanza entre el refuerzo positivo y la «regañina» esté bien equilibrada. Pero luego, cuando ya salgo deSigue leyendo «Un papá que ama. Un papá que sufre. (Lucas 11, 5-13)»

A veces sólo quiero que me quieras (Lucas 10, 38-42)

Marta, Marta… Lo mismo me dice a mí Jesús hoy, cuando elevo mi queja por todo lo que me cuesta «trabajar» para el Reino. Marta está trabajando por Jesús y para Jesús, no lo olvidemos. Ella, en su ansia por tenerlo todo a punto, no descansa afanada en que el Señor esté lo más aSigue leyendo «A veces sólo quiero que me quieras (Lucas 10, 38-42)»