Permitidme que la oración de hoy la una a la de una familia querida que acaba de perder a uno de sus miembros más mayores. Ya está con el Padre.
Un abrazo fraterno
27 Viernes ene 2012
Posted in Oración
Permitidme que la oración de hoy la una a la de una familia querida que acaba de perder a uno de sus miembros más mayores. Ya está con el Padre.
Un abrazo fraterno
26 Jueves ene 2012
Posted in Miedo, Paz, Radicalidad, Valor
Vivimos en un mundo lleno de miedo. Nos han educado para tener miedo. No sé si habéis visto la película de dibujos de “El valiente Desperaux” pero cuando nace sus padres están preocupados porque el pequeño no tiene miedo…
Nos asustan. Nos acobardan. Minimizan nuestra capacidad de cambiar cosas. Nos engañan y nos meten en la cabeza que sufriremos, que no podemos, que somos poca cosa.
Pero si Dios es mi padre y estoy hecho a su imagen y semejanza… Si Dios me cuida, me protege, vigila mis pasos… ¿Por qué sigo siendo un cobarde? El ángel se presentó a María y le dijo que no tuviera miedo. Jesús envía a los 72 y les dice que entren en la casa que les acoge y digan “paz a esta casa”… El miedo es libre y humano. Pero es el que hace hundirse a Pedro en el agua cuando camina hacia el Señor.
Yo no me considero cobarde. Algo mediocre en algunas cosas pero valiente en otras. Necesitamos valientes. Dispuestos a vivir el Evangelio. Dispuestos a amar hasta el final.
Un abrazo fraterno
25 Miércoles ene 2012
Hoy he ido al cine y he salido tremendamente emocionado. Y esta lectura de Pablo viene perfecta porque la protagonista, la contadora de la historia, se la hace también. Es una pregunta crucial, vital, definitiva.
Salí del cine con ella en la cabeza y en el corazón. Yo, ¿qué debo hacer Señor? ¿Cómo ser la voz del débil? ¿Cómo ayudar de verdad a quién hoy se está quedando sin trabajo, sin casa? ¿Cómo no mirar hacia otro lado? ¿Cómo no ser mediocre? ¿Estoy haciendo lo que realmente se me pide? ¿Y con mi familia? ¿Y con la Escuela Pía? ¿Y con mi comunidad? ¿Qué debo hacer Señor? Es una pregunta que golpea, que atormenta, que se clava y no me deja… porque tengo la sensación todavía de que algo distinto se me ha reservado. Igual son imaginaciones mías, igual no pasa de ahí.
Habla, que tu siervo escucha.
Un abrazo fraterno
24 Martes ene 2012
Posted in Silencio
Hoy se celebra la festividad de S. Francisco de Sales, patrono de periodistas y escritores católicos. Y hoy, el Papa, ha ofrecido un discurso que merece mucho la pena ahondando en el silencio. Aquí lo tenéis:
http://www.news.va/es/news/silencio-y-palabra-camino-de-evangelizacion-3
23 Lunes ene 2012
Posted in Espíritu
Hoy no estaré en mi reunión de comunidad de todos los lunes y por eso quiero dejar mi oración bien compartida antes de que llegue la noche. Estaré en Barcelona toda esta semana.
Es más fácil conectar con el Espíritu si uno escucha música clásica como yo estoy haciendo ahora. Escuchar el segundo movimiento de la séptima sinfonía de Beethoven es casi como coger al Espíritu de la mano y dejarte llevar por él adonde le plazca. Es escuchar la voz de Dios en lo más profundo del corazón, su susurro, su aliento… y sentir que dispara de inmediato alguna de tus emociones.
El Espíritu es la voz directa del Señor. El Espíritu es Dios mismo, sin intermediarios. Por eso Jesús es tan brutal en su advertencia. El Espíritu es difícilmente abarcable y difícilmente definible, cosas ambas que nos encantan a los hombres. El Espíritu no sale en procesiones. Al Espíritu no le encendemos velas en las iglesias. No se hacen largas colas para ´besar sus pies ni tocar su manto hecho por hombres. Como mucho se disfraza de paloma en algún cuadro o tapiz de antaño.
El Espíritu es como esa cima de montaña, ese recodo al lado del río, esa pradera escondida, esa playa virgen… poco manoseada, pura, sólo al alcance de los que saben de su existencia pero no deciden explorarla turísticamente.
El Espíritu es una caricia, un beso robado. Es un susurro. Una brisa fresquita de buena mañana. Es un rostro bello sin maquillaje. El Espíritu es la palabra de un niño, la mirada del pobre. El Espíritu es la fuerza que a veces me inunda y también lo que me sostiene en la debilidad. No tiene nombre ni lugar de residencia porque vive en todas partes y siempre se gira si le llamas. A veces se viste de grito y muchas veces de silencio. Me llama, me empuja, me anima, me vivifica, me recrea, me impulsa.
Sin Él la comunidad muere. Y la fe. Todo sería mentira. Todo sería una farsa. Todo sería un fracaso.
Un abrazo fraterno